martes, 19 de abril de 2011

PIZZA

Después de un tiempo alejada de la cocina, era el momento de volver y qué mejor manera de hacerlo que con una pizza, algo fácil y que le gusta a todo el mundo.
Los que me conocen saben cuanto me gusta la pizza, pero sólo unos pocos elegidos (afortunadamente, ya que no debe ser bonito de ver) me han oído pedirla a gritos recién levantada y en condiciones un tanto lamentables... Por lo tanto, creedme cuando digo que mi experiencia en la cata de pizzas es muy amplia. He probado casi todas las variedades de pizza precocinada, tanto fresca como congelada, así como las de servicio a domicilio, que tantas veces nos han salvado la vida (y seguirán haciéndolo), pero os aseguro que cualquier parecido con una pizza casera es pura coincidencia.

INGREDIENTES PARA LA MASA
(2 pizzas):


400 gr. de harina
15 gr. de levadura en polvo

2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
1 taza de agua tibia
  1. Disolvemos la levadura y el azúcar en el agua.
  2. Tamizamos la harina y la sal y hacemos un volcán.
  3. Incorporamos el agua y el aceite de oliva y mezclamos.
  4. Amasamos hasta obtener una bola de masa uniforme y la dejamos reposar durante 30 minutos.
  5. Partimos la bola de masa por la mitad y estiramos las dos partes de masa hasta obtener dos bases de pizza.
Ahora que ya tenemos las bases para nuestras pizzas, sólo nos falta añadir los ingredientes que más nos gusten. Primero pondremos salsa de tomate y después, a gusto del consumidor: jamón, atún, champiñones, tomate natural, pollo, aceitunas negras... Finalmente, añadimos queso rallado y orégano.
Al horno y a disfrutar!

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